No es más  grande que un poco de fé
un lugar que jamás había imaginado,
todos pueden llamarle locura
es la travesía de mi nave.

Un lugar que soñé desde niño
yo jugaba con tanta Ucronía,
remarcaba el suelo con agua
como cuando corren los ríos.

El frio cubría mi cuerpo
la brisa mojaba mi rostro,
pero aun así jugaba y corría
por los campos de Santo Domingo.

El pasto cobraba vida
convirtiéndose en bosque frondosos,
las chibolas hacían de vacas
 encerradas en grandes corrales.

Las vertientes eran las pozas
que fluían en todo el verano,
los zompopos eran obreros
construyendo largos caminos,
recolectando siempre comida
y haciéndoles de minero.

En mi mundo suelo ser un rey
Que no tengo hambre ni sed
Solo ganas de aprehender
No deseo jamás crecer
Para no dejar de creer.
En el no tengo servidores, ni criados,
Ni tampoco consejeros
Solo tengo de amigos al agua y al viento
Aunque sean más ligeros
Siempre se moldean al compás demi mente.

Que magnifico enigma envuelve mi instinto,
Mis recuerdos permanecerán,
Hasta el fin de los tiempos.
                                          
                                                  Dervi M. Espinoza

Comentarios

Entradas populares de este blog

Noveno sentido

NO

Puede ser